domingo, 1 de abril de 2018

Formas de decir "te quiero"



El otro día estuve leyendo en diagonal un mensaje que me llamó la atención. Su título era el mismo que el de este artículo e incluía expresiones que muchos de nosotros consideraríamos naturales. ¿Cómo estás? ¿Qué tal te fue en el examen? Avísame cuando llegues. ¿Necesitas alguna cosa?
Todas esas son formas naturales de mostrar atención y preocupación. Pero es que hemos mitificado el amor como esa cosa que sale en las películas americanas, cuando es algo mucho más pequeño, más cotidiano, más de andar por casa. Y precisamente esa es su grandeza.
A su vez, esto tiene un reverso. Cuando una persona no te pregunta como estás, cuando haces planes y se va por otro lado, cuando habla de lo bien que se está aquí, pero no de que te echa de menos... te está dando un mensaje claro. Quizás ni siquiera esa persona sea consciente de ello. O quizás sí. Pero de una forma o de otra, igual que hay formas muy suaves y sutiles de decir te quiero, hay otras formas de decir que no te quieren.
Ayer Charlie me escribió que me echaba de menos. Rabanal no me ha contestado al mensaje de "la semana que viene voy a tu ciudad". Parecen tonterías, pero no lo son. Y si nos queremos a nosotros mismos, tenemos que exigirle a la gente que queremos que nos trate bien. Que nos cuide. Como nosotros los cuidamos porque, si se elimina ese vínculo, ya no tiene sentido. Al menos si lo entendemos como reciproco y sano.


Existen otros tipos de relaciones. Por ejemplo la que tengo con Mar, que definí como un ocho. Yo me conozco a mi mismo mediante la interacción con ella, en una suerte de masturbación emocional para superar las barreras, tantas, que he ido construyendo para protegerme. Y a ella le sucede lo mismo, se conoce a sí misma mediante los rechazos a sus asaltos a mí mente y mis emociones. De esa interacción, ese desafío personal, surge (aparte de una cierta sensación de bienestar) conclusiones. Creemos mediante la creación, pero evitamos cualquier vínculo entre nosotros porque es doloroso y tóxico.


En cuanto a mis relaciones más "normales"... pues bueno. Estoy muy solo. Y voy a estarlo aún más. Abril se promete mes de amigos, viajes y mucho trabajo, pero en Mayo llegará el invierno del espíritu. Sea. Como le dije a Vane, no puedo prometer que no me equivoque, pero sí puedo prometer que asumiré las consecuencias de mis errores y pagaré el precio. He cometido unos cuantos (así es como se aprende) y la factura es y va a ser alta. Sea. Ya he empezado el proceso de darme cuenta, ese proceso que, me parece, mi entorno ya asumió hace una semana. Pero por suerte, tengo una red de amigos y gente que me quiere amplia que me ayudará a asumirlo.
Creía ver el cielo, pero solo eran las estrellas reflejadas en un estanque.

No hay comentarios:

Publicar un comentario