jueves, 5 de abril de 2018

Tranquilizate


Inspira. Espira. Om mani padme hum. Estás asustando a los niños. ¿No ves como te miran?
Deja que todo fluya. Actua y decide. No pienses tanto. No quieras modelar el mundo a tu forma. Acepta los hechos. Madura. Haz alguna broma idiota. Guardatelo.
Como decía aquel comic de The Oatmeal "nadie quiere ver tus emociones, Travis".
Porque al final es peor. Lo único que consigues es estropear momentos bonitos. Con tu masoquismo emocional, con tu risita de idiota, con tus miedos. Con tu incapacidad de pensar con claridad cuando algo te importa tanto, de forma que solo consigues estropearlo.
Tomatelo con calma. Vé a clase y concentrate. Queda con Charlie o sientate a ver el mar. O pasate por lo del intercambio de ruso. Haz algo, lo que sea. Pero deja de darle vueltas a lo mismo, porque lo único que estás haciendo es joder a gente que te quiere, y que te quiere bien.
Dejate ayudar. Y luego, empieza a ayudar. Eres como un perro que tiene una herida y muerde a todo aquel que se acerca a curarlo.
Fluye. Y deja que el sol, el viento, la mar te devuelvan a tu naturaleza. Recupera el equilibrio. Escuchate.

No hay comentarios:

Publicar un comentario