martes, 3 de abril de 2018

Medio para conseguir un fin

Sabes que no está aquí por ti, ¿verdad?
Así me lo tiró Ronald a quemarropa en la cocina. Está preocupado por mí. Y siguió añadiendo, que debería pensar con la cabeza, que no estoy siendo yo mismo, que actúo raro, que es una niña, que no sabe lo que quiere, que estoy dejándome engañar.
Y si bien todo eso es probable que sea así, me da igual. Sé que solo soy un apoyo, como un peldaño en el que te subes para llegar más lejos. Pero me gusta ser eso, me gusta ser alguien que aporta. Y a la vez estoy recibiendo tanto, tanto...
A ella le encanta mi sitio, mi gente, mi vida. Y sabe que lo obtiene a través de mí, porque es a mí a quién quieren. Ayer hablamos de eso. "Charlie también acabará odiándome". Que tontería. Juega limpio, juega "por el libro". Haciéndolo así no tiene problema.
Y cada día es una aventura y comienza de nuevo. Y este diario de lo que pasó ayer quedará desfasado en cinco... cuatro... tres...
Pero me da igual. Es una buena persona. Y me cuida, a su estilo y manera, igual que yo la cuido a ella. Lo demás, pues vamos aprendiendo. Yo estoy descubriendo muchísimo, muchísimo... y lo más curioso es que no soy ni consciente de ello. Voy a necesitar mucho tiempo para digerir todo esto. O quizás no. O quizás cuando acabe todo ni me entere de lo que ha pasado, porque soy demasiado idiota para aprender, y seguiré cometiendo los mismos errores.
Pero ahora mismo, todo me da igual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario