viernes, 13 de abril de 2018

No te conformes



Si algo he aprendido del desastre de estas semanas (bendito desastre) es que conformarse es un error. Que entender que uno no puede aspirar a algo mejor que lo que tiene es absurdo. Que no hay que rendirse. Hace unos días, lloviendo a mares, dije "no hagas nada que no quieras hacer. No te fuerces a ti misma."
Porque es absurdo. No sirve de nada "convencerse" de que algo es lo que queremos, cuando no lo es. No tiene sentido. Si en nuestro interior no sentimos el impulso feroz, el "inextinguible ansia de victoria"... nos estamos equivocando. Si no contamos las horas para ver a esa persona, si no se nos pone una sonrisa en la cara al verla. Si no nos apetece que todo el mundo la conozca y vea lo maravillosa que es. Si no nos da un puntito de celos cuando sabemos que en su casa se va a quedar otro chico o que va a viajar en un blablacar, entonces es que algo estamos haciendo mal. O mejor dicho, que algo no estamos entendiendo.
Así que mucho me temo que las chicas a las que les gustan las historias románticas se van a llevar una decepción, como no puede ser de otra manera estando yo implicado. Volveremos al futbolín y a estudiar y a la filosofía y a ver venir las olas desde la orilla, con un libro. Pero como decía el otro, que nos quiten lo bailado. Porque cada día existe como una unidad indivisible y hay una tonelada de artículos en este blog que dan prueba de todo lo que he sentido y lo bonito que ha sido.
Para todo lo demás, MasterCard.

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