viernes, 22 de febrero de 2013
Algunas notas a ampliar
Decía "La Divina Comedia" de Dante Alighieri que en las puertas del infierno está escrito:"aquel que atraviese esta puerta, que abandone toda esperanza." Ya me podría leer el libro de una bendita vez para no ir citandolo tan alegremente, pero la verdad es que me parece una muestra de humor negro exquisita recurrir a esa cita periodicamente. Que ya me vale, no haberme leido Fausto ni terminado Guerra y Paz y andar entretenido con "El invierno del mundo"
A lo que iba. Esa cita me es muy socorrida, por ejemplo cuando voy a mi escuela. Mis ultimas semanas han sido de zombificación. Entro allí, me pongo el gorro de no pensar y durante unas horas, y otras horas, y otras me voy disolviendo hasta ser un Nazgul. Si el finde pasado llegué aquí deseando comerme el mundo, ahora solo quiero dormir y que el mundo me olvide. Que tampoco está mal, hay un momento para cada cosa y una cosa para cada momento. Ahora bien, os voy a contar una serie de pequeñas historietas basadas en mi vida allí. Cada una tiene un protagonista, que los que estéis allí sabréis reconocer. O quizás no, pero como esto lo escribo para mi, si os quedáis con la duda os jodeis. O preguntais, que tampoco es tan complicado, leñe.
Mi primera historia se relaciona con como alguna gente habla y nadie le escucha, mientras que otros son capaces de crear opinión con un simple "uhum". ¿Por qué sucede esto? ¿Por qué hay gente que es escuchada cada vez que habla mientras que otros parecen invisibles?
Existe una veracidad basada en el prestigio. ¿Y de donde surge el prestigio? ¿De los estudios? ¿Del deporte? ¿Del rendimiento?
No. El prestigio surge de una cierta actitud. De una mezcla de presencia, carisma, consonancia con el personaje, seriedad. Uno representa un papel y, de acuerdo a lo fiel que sea a ese papel y a la fuerza con que lo interprete, la gente lo seguirá. La fuerza de personalidad es un hecho en la vida. No se puede medir, pero por la forma de dar la mano, por el tono de voz, así como por lo que dice, la seguridad con que lo hace y la inteligencia de sus argumentos, uno se hace escuchar. Se gana el respeto de la gente en y ese respeto es el prestigio. Esto no es un instituto americano. No está la animadora, ni el capitán del equipo de futbol americano, ni otros roles. Pero en todo grupo social hay líderes y seguidores y toda la gama de intermedios.
Vamos con la segunda historia. En mi entorno existe un grado de agresividad bastante alto. Ya lo he dicho alguna vez y no es ni bueno ni malo, sino un hecho. Siendo así y existiendo una jerarquia, la unica forma de conseguir respeto muchas veces es enseñar los dientes. Hay que ser borde, sarcástico y mostrarse amenazador. No consiste en romper cabezas, pero si no muestras al menos el potencial para hacerlo la gente te va a tomar por el pito del sereno. Y eso es algo que todos deberiamos de aprender, desde el primer momento.
Vamonos con la tercera historia. Yo supe que la adolescente iba a ser una persona en mi vida cuando me preguntó si las intenciones no contaban para nada y vimos que estabamos de acuerdo. Aquel día supe que había encontrado a alguien. Porque, aunque como dice Deivid las cosas se hacen, no se dicen, hay veces que la intención basta. La intención, formulada por una persona cabal y con palabra, muestra confianza y toda relación está basada en ella. La fe es la base de la confianza y la confianza es la base de la amistad. Así que cuando hablamos de quedar y vemos que no se puede, pero que realmente quieres me llega. Estoy solo y rodeado de "personajes" de paja que dicen mucho y hacen poco, pero sé mirar a los ojos y leer lo que veo y me gusta. Así que gracías.
Y por último, hay una expresión inglesa muy curiosa que es "dog eat dog", y viene a referirse a cuando dos grupos criminales se enfrentan. En español por el contrario he escuchado a veces "lobo no come lobo", queriendo indicar que cuando uno sabe a quién se enfrenta y como, la prudencia obliga a actuar en consecuencia. No deja de sorprenderme haber encontrado tan buen apoyo y conversaciones tan interesantes en alguien a quién en un principio consideré demasiado "normal". Pero como todos cambiamos y evolucionamos, a veces se lleva uno la sorpresa. No hay riesgo, por la maldición de Vroni y porque nuestros territorios de caza no se solapan en absoluto. Yo, como dijera la grande Carol, soy fascinado por muchachas peculiares. Mientras que este otro lobo merodea por caladeros mucho más, por así decirlo, comunes. Pero me gusta saber que está ahí, mirar por el rabillo del ojo y ver una sonrisa llena de colmillos. Está bien saber que no estoy solo del todo ahí fuera, al menos en ese aspecto de mi personalidad que genera estrogenos, mala puñalá me den por haber sido criado entre mujeres. Pero como dije antes, la confianza se basa en la fé, cuando no hay conocimiento, o en la experiencia comun. Y aquí hay conocimiento, bastante, a pesar de ser tangencial puede llegar a ser muy profundo.
Un saludo, depredador superior y buena caza.
A disfrutar del fin de semana, señores. Voy a hartarme de arroz. Y a olvidar todo lo que me gustaría olvidar.
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