miércoles, 13 de febrero de 2013

El ansia de la victoria


Decía una persona bastante más carismatica que yo (y con un bigote de lo más inquietante) que el principal factor de determinación del exito de las personas, sociedades y pueblos (que no son más que conjuntos unos de otros) era la voluntad. El caballero hablaba del " insaciable ansia de la victoria", en una hiperbole digna de mejor fin que el que él le dio. O quizás no, pero eso lo decide la Historia y yo estoy un poco cansado para hacer algo más que leer y jugar.
Ya, os imagino haciendome un Sergio. "Uhum, uhum". Pero no es ninguna tontería. Mi vida me ha demostrado que, hasta cierto punto, el caballero tenía razón. A mi me enseñaron a no rendirme y a luchar incluso cuando uno lucha solo por el orgullo, por justificarse (hice lo que debía, no me rendí), o por simple cabezonería. También es verdad que la vida me ha demostrado que hay dos cosas que, por más voluntad que le echemos, son invencibles. Estas dos cosas son la Burocracia y las Mujeres. En cuanto a la primera, estoy estudiando administración para dar con formas de evadir al impersonal monstruo devorador de almas. En cuanto a la segunda, siempre nos queda la opción de drogas&violación como planteó el otro día una de mis compañeras - no queráis saber con que clase de gente me junto -. Por ahora, no hemos llegado a esos extremos. Pero como decían los Suaves " no es para estar contento / pues por el camino que llevo / todo es cuestión de tiempo ".
Dejando de lado cosas que puedan usarse para incriminarme en futuros procesos penales, volvamos al tema. ¿Creéis que la voluntad no es el principal factor de exito? Plantearoslo de la siguiente forma. La combinación de una mente clara, con capacidad para las decisiones tacticas y estrategicas, junto con el convencimiento y el espiritu de la victoria te llevarán a donde quieras. Uno tiene que saber cuando y como pelear, y para eso tenemos la capacidad analitica. Pero sin esfuerzo, sin capacidad de sacrificio... sin espiritu, no llegamos a ningun lado. Por eso hay tanto genio desperdiciado. No por falta de motivación, no señor. Por falta de espíritu.
Tenemos una crisis economica en lo alto. No hay trabajo, no hay salida, hay corrupción, hay...
Hay poca hambre. Con quince años los chinos sueñan con tener dinero para tener la piba, tener la casa, tener el coche y van a por ello. Sí o sí. Espíritu de la victoria. Los alemanes de cuando yo iba al instituto soñaban con ser ejecutivos de banca y manejar un billetaje, mientras trabajaban en fabricas los fines de semana para pagarse su propio piso. Hambre. Y el hambre no deja de ser ansia de la victoria.
En cuanto a mi, estoy en pausa. Mi vida actual es un espacio en blanco entre dos periodos y me cuesta mucho levantarme para hacerme el desayuno, no os digo ya tomar las playas de Omaha y Utah (o defenderlas, hablando de nuestro amigo del bigote). Pero el hambre está ahí y no la pierdo de vista, porque es ese fuego en las tripas lo que hace que si quiero, puedo. Aunque sea pequeño, grite con voz de niña y me despiste. Porque quien quiere, puede. Y aquí estamos para demostrarlo.

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