jueves, 14 de febrero de 2013

Un poema de Becquer


Yo soy un poco viejo, y cuando yo era un pibe de instituto las niñas todavía llevaban carpetas y todavía las forraban con fotos del super pop, dibujitos y poemas. Este me lo he encontrado muy pocas veces, pero del mismo autor me he encontrado montones - volverán las oscuras golondrinas... -. Ahora, con la edad, me paro a pensar y supongo que una de dos. O Becquer se lo comía a tope - porque si sus poemas aún se recitan entre quinceañeras, seguramente debió ser el Grey de su epoca -, o el pobre no se comía nada y por eso le pegaba a la poesia para quinceañeras con esa intensidad. Pero aún así, a mi este es un poema que siempre me ha gustado y por eso os lo pongo hoy. Para celebrar un San Ballantines en Mordor, entre la lluvia, el frío y la soledad. Un abrazo goticucho

XI
—Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
                                        —No es a ti, no.
—Mi frente es pálida, mis trenzas de oro,
puedo brindarte dichas sin fin.
Yo de ternura guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
                                        —No, no es a ti.
—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz.
Soy incorpórea, soy intangible,
no puedo amarte.
                                      —¡Oh ven, ven tú!

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