sábado, 2 de febrero de 2013

La vida no coge las indirectas


Que semana, me cago en todos los unicornios surferos del mundo. ¿Será posible? Acabo de tenerla con mi ex-hermanita alemana. Con esta es la quinta piba en menos de cinco días con la que la tengo. Y la verdad es que en ningún caso me resulta sorprendente. ¿Cual es el problema si yo digo que no nos confundamos? Un amigo es aquel con quién puedes contar siempre, y valiente subnormal sería yo si pensara que puedo contar con determinadas personas. Si ellas discrepan de mi imagen es que una de dos, o ellos son demasiado ingenuos o yo soy demasiado cínico. Quizás las dos.
Otra cosa que tampoco entiendo es la cuestión de las etiquetas. Le dices a alguien "no te respeto como militar" y parece que le estás mentando a la madre. No tenemos porqué ser perfectos. A mí me dicen de todo muchisima gente a la que conozco y estaré de acuerdo o no, pero en líneas generales me importa un ñordo de ñu. E intentad decir eso sin separar los labios, artistas.
Así que está visto y demostrado que, si uno actua como un alemán por la vida, al final la vida te va a tratar como un alemán. Y terminarás en tu casa pintando muñequitos mientras la lavadora trabaja y preguntandote "pugqué".
Y así y todo estoy disfrutando muchisimo de las pequeñas cosas. Hoy he bailado con una piba y me ha encantado. También me la he pegado por primera vez con mano y media de plastico, pero estoy muy verde. Ha sido divertido. Luego hemos tenido conversaciones absurdas y me he sentido en la gloria. Hay que agarrarse a las pequeñas cositas de la vida que te hacen feliz, porque si te empeñas en querer coger el cielo con las manos lo unico que consigues es agujetas en los hombros. Colecciona sonrisas y guardalas para el invierno, o aprovecha el invierno para coger fuerzas para el verano. Y si te das cuenta de que algo no va como debería... dilo. Porque con dejarlo ir solo consigues que la bola de nieve crezca y más adelante te termine pasando por encima.

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