jueves, 21 de febrero de 2013

El catolicismo me persigue


Pero yo soy más rápido. ¿Cual es el fundamento del catolicismo? El sentimiento de culpa. Hace tiempo leí una maravillosa viñeta que ponía "religion is shit" y argumentaba cada religión en terminos de mierda. El islamismo se resumía en "si todo se va a la mierda, toma rehenes", los protestantes en "si trabajas mucho, no te caerá mierda ". El catolicismo estaba identificado con la frase "si todo se va a la mierda, es culpa mía".
Y es que realmente está basado en ello. Mientras que las religiones paganas del entorno europeo celebraban la vida y sus consecuencias, con un toque de humor negro fatalista, el primitivo cristianismo declaró, en una oleada de neoplatonismo (recordemos que Platón consideraba perfecto el mundo de las ideas e imperfecto el mundo material), que todo placer y dicha no pertenecían a este mundo, así que todo lo que debiamos hacer era pasar de puntillas, no salpicar y llegar lo más limpios posibles al otro. Y aún siguen en esas, con la celebración de la penitencia y cilicios en algunas sectas.
Vale. ¿Qué tiene eso que ver conmigo? Soy un maldito cerdo pagano. Pero me crié en un colegio de monjas. Así que, a pesar de que creo firmemente en el destino y en la plena responsabilidad por nuestras acciones, que todo tiene un origen y una causa y que dividir el mundo en " buenos y malos" es de un simplismo infantil, a veces me siento culpable. Como con Ligia. O como con otra gente. No es que vaya por la vida lastimando gente, pero a veces pasa. Se llama "daño colateral" y es una consecuencia del egoismo y de mi forma de vida. No tiene historia ninguna. Y no me debería sentir culpable, porque cuando sucede en pasivo nadie se siente culpable por mi. Pero el maldito catolicismo hace presencia y te recuerda aquello de "palabra, obra y omisión " y tu dices "Mierda, si es que ni callandome me libro". ¡Maldito! Pero bueno, luego surge el sentido del humor y uno dice que, si Dios está por ahí dando por saco, seguro que tiene cosas más interesantes que hacer que estar pendiente de mi. Y sonríes y se pasa por un rato. Pero hay que seguir corriendo, o terminará por cogerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario