viernes, 22 de febrero de 2013
Over and over
Uno sabe que algo no acaba de ir bien en su vida cuando, al levantarse, se le viene a la cabeza una canción de Rage. No de Rage Against the Machine, que la gente siempre se confunde, no. De Rage. Un grupo alemán, un trío, que hace metal que no sabría muy bien como etiquetar, pero desde luego es deprimente de cojones. La canción que tengo en la cabeza, "over and over", como su propio nombre indica habla de cosas que se repiten una y otra vez.
Hay gente que tiene problemas de espacio personal. Gente que, a pesar de que quiere estar a su bola, no lo consigue. Sobre todo conozco a tías a las que les pasa eso, porque los pibes somos muy buitres. A mi en cambio me sucede todo lo contrario. Yo no tengo necesidades especiales de espacio personal. Cuando quiero estar solo arranco y tiro. No me importa estar rodeado de gente como un gatito en una cesta, empleando la cita que hiciera Sabino para definirnos tumbados en el sofá de la camareta de marineria. A veces supongo que debe ser demasiado, pero el tema del espacio vital no me agobia. Estar todo el día escuchando tonterías en cambio si que me agobia, pero con gente "no-tóxica" puedo pasarme todo el día que no me molesto.
Pero no funciona. Será por mi carácter o por la forma de ser de la gente, genero una "campana" a mi alrededor muy eficaz. Hoy voy a hacer un experimento. No voy a empezar una conversación con nadie, sino que dejaré que sean otros los que se me acerquen. Os aseguro que no habrá más de media docena de personas que lo hagan.
¿Por qué escribo esto y como se relaciona con Rage? Porque ayer estuve haciendo limpieza de conversaciones antiguas del facebook. Andaba esperando a una persona que no apareció y hacía tiempo. Y me sorprendí de la cantidad de gente a la que le he dedicado parte de mi tiempo e inteligencia, que no son poco valiosos, para nada. Tiempo e inteligencia que habría empleado mejor en, no sé, entrenar gorriones de combate - ahora que está de moda el angry birds fijate que flota habría tenido -.
Al karma no le gusta que me vuelva autista. El martes lo hice, videojuegos y libros y tan contento, pero no le sentó bien. El miercoles socialicé por demás y el que se sintió mal fui yo. El equilibrio es la clave, un punto intermedio entre lo que das y lo que recibes. Así que, tras escucharme a Rage, voy a ponerme algo de Max Cavalera para recordar quién soy. Prophecy de Soulfly, ese grupo que montó después de decirle a los compañeros de Sepultura: Es mi mujer y mis hijos, aunque uds no lo veáis así. Así que os jodéis, que me voy con la musica a otra parte.
El orgullo y la testarudez quizás no sean de las mejores virtudes que existen, pero a mi me han llevado hasta aquí y no me va tan mal. Así que dejenme equivocarme. Total, tampoco me van a salvar de mi mismo, así que no sé de qué cojones se quejan ustedes.
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